“ El peculiar relativismo cultural de los sofistas constituye un intento de hacer frente a las exigencias simultáneas de dos tareas: la de asignar un conjunto coherente de significados al vocabulario valorativo y la de explicar cómo vivir bien - es decir, con eficacia- en una ciudad - estado.”
Para que los sofistas tuviesen éxito en su sociedad les era necesario controlar el lenguaje. Cada uno de los sofistas soluciona este problema a su modo pero en general se pueden extraer las siguientes conclusiones sobre una teoría sofista:
Areté: Cada hombre debe ser lo mejor que pueda como hombre, dentro de las leyes de su ciudad y las costumbres de esta, por lo que han de ser estudiadas y adaptadas para alcanzar el éxito.
Tecné: La tecné es la virtud sofista, la habilidad de adaptación, supone que no hay criterio de virtud (en cuanto que esta puede cambiar de una ciudad a otra).
Platón crítica en el Teeteto y en particular en el Protágoras la afirmación “El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto son, y de las que no son, en cuanto no son”. Esto supone un relativismo moral y en la teoría del conocimiento que pondría como absurdo intentar resolver cualquier problema de esta índole.
Esto supone una contradicción incluso para el propio Protágoras, a cuyas doctrinas no tiene uno porque adherirse puesto que la verdad no es cognoscible, y sus planteamientos quedan también en duda. Protágoras se salva de esta “hoguera” por el creada, diciendo que en los juicios alcanzados, unas personas obtienen mejores resultados que otras. Pero no se puede olvidar que según las premisas originales nunca se formulan juicios falsos.
“Por lo tanto el sofista tiene que enseñar lo que se considera justo en cada uno de los diferentes Estados”
Por lo tanto no se puede investigar sobre lo particular (que es justicia en un estado determinado) y no sobre lo general. Esto aporta un nuevo matiz a la distinción entre naturaleza y convención. Todas las respuestas morales pues son por convención y no por naturaleza ya que dependen de donde, como y cuando se practiquen, es decir son decisiones ex hypothesi.
Por tanto el hombre adaptado en un estado es convencional, mientras que el que se guía por sus propios juicios (privados) fuera de cualquier estado es natural. Es decir, lo que parte del individuo es natural, pero lo que proviene de la sociedad es convencional. Se realiza además una identificación de la premoralidad como natural y por tanto libre de restricciones (moralidad= convención). Según esto se crea un individuo ético (lobo- oveja) que tendrá una larga repercusión en las éticas europeas, donde en cada autor se manifiesta de una forma u otra.
- Lectura de Formación filosófica, acerca de los sofistas y sus enseñanzas.

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