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| Santo Tomás de Aquino y la demostración de la existencia de Dios. |
En la Summa Theologiæ (obra escrita para quienes se inician
en el estudio de la Teología), Santo Tomás de Aquino presenta cinco vías para demostrar
la existencia de Dios. Cada una de ellas es independiente de las demás, de modo
que bastaría con que una sola fuese correcta, para que la tesis quedara
demostrada.
No se le debe conceder al número cinco una importancia
crucial. El propio Tomás, en su Summa Contra Gentiles, reduce las vías a
cuatro, y en su Compendium Theologiæ a sólo una.
Más importante que el número de las vías es la estructura
que todas ellas comparten. Descubrirla permite comprender cuál es el camino que
Tomás de Aquino consideraba debe seguirse, para demostrar la existencia de Dios.
El siguiente cuadro presenta en forma esquemática las cinco
vías de Tomás y su estructura común. Debajo del mismo se explican brevemente
cada uno de los elementos que lo componen.
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| Las cinco vías de Santo Tomás. (Crédito de elaboración del esquema: Prof. Lic. Andrés A. Luetich, Edición en color: Autor del presente blog) |
1er paso: Todas las vías tienen un punto de partida
empírico, algo que se descubre observando la Naturaleza. En un sentido
material, este punto de partida es siempre el mismo: el ente sensible,
compuesto de potencia y acto, objeto propio del entendimiento humano. Desde el
punto de vista formal, el punto de partida de cada una de las vía es distinto:
cada una toma al ser finito bajo una modalidad específicamente diversa (así,
por ejemplo, la primera vía no toma al ente en cuanto ente, sino al ente en
cuanto móvil). Tomás parte de un dato conocido empíricamente porque considera
que sólo de una existencia real dada puede deducirse una existencia no dada
empíricamente. Éste es el motivo por el cual rechaza el argumento ontológico de San Anselmo, que "salta" de la idea de Dios a la afirmación de su
existencia.
2do paso: Aplicación del Principio de Causalidad con el fin
de buscar la causa que dé razón de la existencia del efecto observado
empíricamente. La causalidad le permite a Tomás, partiendo de la experiencia,
remontarse más allá de la experiencia. Sin la aplicación de este principio las
cinco vías se tornarían intransitables. Este segundo paso es, por lo tanto, el paso
del efecto a la causa.
3er paso: Si la causa a la que se ha accedido en el segundo
paso no tiene en sí la razón de su existencia, deberemos remontarnos entonces a
su causa. Este tercer paso es, por tanto, el paso de la causa a la serie de
causas. Tomás no considera imposible una serie infinita de causas subordinadas
accidentalmente en el pasado (como las piezas de dominó que caen al ser
golpeada cada una por la inmediata anterior), pero sí considera imposible un
proceso al infinito en la serie de causas esencial y actualmente subordinadas
en el ser y en el obrar. El plano en el que se mueve la reflexión, y por tanto
el plano en el que se aplica aquí el Principio de Causalidad, es el metafísico
y no el físico (Tomás afirma, como filósofo, que no hay modo de dirimir la
discusión respecto de si el universo tuvo o no un comienzo, bien podría ser
eterno —en cuanto teólogo, y basado en los relatos de las Sagradas Escrituras,
sostiene que es mejor afirmar lo primero—).
-: La quinta vía pasa directamente del segundo al cuarto
paso. Al respecto, Gilson dice que tal vez lo hace “en gracia a la brevedad, y
más probablemente porque, puesto que el
punto de partida de la demostración es la presencia de regularidad, orden e
intencionalidad en los seres irracionales en general, la necesidad de poner
últimamente una providencia para todo el mundo es una evidencia inmediata”.
4to paso: Cada una de las vías concluye afirmando la
existencia de la Causa Primera del efecto tomado como punto de partida. Esta
afirmación constituye la premisa mayor de un silogismo cuya conclusión es que
"Dios existe". La premisa menor es el significado del nombre
"Dios" (y no su esencia). Por ejemplo, tomando como premisa mayor el
punto de llegada de la primera vía, se puede construir el siguiente silogismo:
Existe un Primer Motor premisa
mayor
El Primer Motor es lo que llamamos Dios premisa menor
Dios existe conclusión
BIBLIOGRAFÍA
Gilson, É. 1981 Elementos de Filosofía Cristiana
Madrid: Rialp
González Álvarez, Á. 1961 Tratado de Metafísica, tomo II
Madrid: Gredos
Fuente:
Se ha tomado íntegramente un informe que nos pareció importantísimo presentarlo, como lo expone el autor del mismo. Lo podrá encontrar en:
- http://www.luventicus.org/articulos: Lic. Andrés A. Luetich: Las cinco vías para demostrar la existencia de Dios.
- Agregados de imagen y edición en color del esquema de las cinco vías, es responsabilidad del autor del blog.



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